lunes, febrero 12, 2007

Reliquiario


“Mucha chica mona pero ninguna sóla.
Luces de colores, lo pasaré bien.

Mentira.

Lugar de culto en la ciudad de culto.
La que muchos consideran ciudad de culto.
La ciudad en la que resido.
Noche.
Sala con vistas.

El neón azul eléctrico se refleja en los culos de las chicas y de las mujeres que llevan faldas y pantalones blancos : y al reflejarse, puede constatarse la silueta de quién lleva bragas, quién lleva tanga ó quién va diciendo que usa ¨Kalia OxiAction¨.

Estoy bebiendo un vodka naranja y estoy abstraído.
Difuso.
Drogado por el cocktail de media tarde de Algiasdín y de Nerobrufén.
Sé que el vodka actúa sobre mi migraña como la gravilla de piedra actuaría sobre la cara de Isabelle Adjani cuando ésta tenía 17 años.

Le pregunto a Patrick -que en realidad no se llama Patrick, pero que todo el mundo le llama Patrick-, que si él cree que la hembra ibérica española es más susceptible de ser follada si antes le hablan de Júlebéq.

Me mira un segundo, dos, en silencio.
Con perplejidad.
Me mira con la misma perplejidad con la que te observaría el espectador contiguo a tu asiento en la ópera : la misma cara de asombro con la que te miraría si en el entreacto le preguntaras que si a él también los garbanzos le producen gases.

Así me mira Patrick.

Y Patrick -que es culto, pero culto de verdad, no en plan de proyectivo hijo de puta- me responde que quién es Júlebéq.

Y entonces se lo pronuncio con más ahínco, con más precisión, con un mayor ¨accurate-you-know-who-I-mean-approach¨, y con la precisión que es posible a las 5.00 a.m. de la madrugada en una sala desde la que de forma cóncava se observa el centelleo de microluces correspondientes a una parte de la ciudad en la que resido.

“- Ahhhh! Houllebecq !!”

Y observo que Patrick me observa con un cierto hastío.
Con el equiparable hastío diferencial con quien alguien invita cortésmente a su enemigo a un gin-tonic, habiendo echado previamente un esputoso escupitajo en la copa.

“- Houllebecq, Art, Ho-u-lle-becq !”

Reprimo un dardo apreciativo, porque Patrick -que en realidad no se llama Patrick, pero que todo el mundo le llama Patrick- es perfectamente bilingüe : y no porque por su condición sexual sepa conjugar los bis y las bis, sino porque su educación hispano-francesa vino muy condicionada por una separación de sus padres siendo aún niño. Y porque, tal y como suele comentar cuando se derrumba y cuando el ron Havanna ataca su consciencia, hubiera preferido ser una tercera parte menos ¨idiomático¨ a cambio simplemente de haber tenido una infancia siquiera un tercio más feliz.

Patrick vió siendo niño cómo su madre se follaba a su amante en el capó de un Citroën GS.
Yo no sé si has visto alguna vez follando a una pareja en un capó.
Yo, al menos, no he visto nunca follar a alguien en un Citroën GS.
Una vez me enamoré platónicamente de una chica que su hermano tenía un Citroën GSA amarillo.
Pero era un GSA, no un GS.
Y amarillo, por Dios.
Y no era lo mismo.
Imagínate.
Un palo : no pude follármela. Ni ella a mí. Vamos, ni una pajilla celiana.
Así que imagínate el contrapunto : sueñas con follarte a una guapilla en el capó, e imagínate que descubres que es tu madre la que se folla al amante.

Y miro a Patrick, y él me mira a mí.
Y parecemos dos tontos muy tontos.
El, como siempre, tan arregladito.
Tan cortadito su pelo. Sus cejas arregladas. Sus detalles de bisutería.
Y le miro esperando a que responda : y le miro inquiriéndole con la mirada, y le miro preguntándole en silencio si me va a responder esta noche ó esperamos a que Penélope Cruz escoja definitivamente el esperma elegido para su ansiada procreación.

Y como le conozco, y como antaño le he formulado preguntas quizá inesperadas durante los útimos doce años, y como sé que tarda en contestar, sé que no tiene respuesta obvia, contundente, inequívoca.

Con ese siseo, con el siseo de la madrugada, con esa vocecilla tan suya, tan característica, con su tobogán melódico de putón verbenero de madrugada al que tanto quiero, Patrick sentencia :

“- ¡ Una tía que ssse deje follar porque le mencionen Júlebeq esssstá másss enferma que quien sssse la quiera follar, Art ! ¡ Una cabeza, una cabeza digna con su corressspondiente Polla, una buena Polla, y ni Júlebeq ni hóssstias, mi niñooo !”

***

Y poco tiempo después nos vamos a dormir.

Y nos acostamos.
Cada uno en su cama.
Y cada uno en su casita.
Y la migraña que me da los buenos días a las 12 de la mañana.

Y me miro el miembro.
Y me miro la cabeza.
Y la otra.

Y pienso que si algún día me tatuase mi polla con su nombre, eligiría la versión cacofónica hispana :
porque Júlebeq tiene siete letras.
Y Houllebecq tiene 10.
Aunque preferiría mil veces que me la tatuase Ségolène antes que Sarkozy. ¨

***


Art Alegoría
Ciudad Interior
© 2007

14 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Una vez más consigues hacer casi juegos malabares con tus palabras.

Muy bueno, y éso que al final has jugado con la ambiguedad

que seria una sorpresa he de decir que fueras ambiguo en el otro tema, por cierto

L.

8:51 p. m.  
Blogger maRia said...

Abso-fucking-lutely brilliant.
Thanks.

9:12 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

"ó esperamos a que Penélope Cruz escoja definitivamente el esperma elegido para su ansiada procreación"


Always Art.
Capullo.

9:51 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Éste es el Art que me gusta, esa acidez, ese sarcasmo joer joer con Julebeqqqqqq lo que da de sí, si supiera ;).

Cabeza y polla, y por ese orden, déjate de tonterías. Pero ambas, ojo, no escojas, no pretendas que ella escoja ok?

Y como me vengas a las 5 a.m. o a las 5 p.m. que me da lo mismo, con el tal Jolebeq ese en la boca pretendiendo echarme un polvo vas aviado, vamos, que me da que el aliento más fétido del planeta tiene eféctos menos inhibidores sexuales que intentonas tan dramáticas.

Tal vez si purebas a hablar de la danza seductora de la mosca cojonera, al menos, con las risas, te acerques más y mejor.

6:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Reconozco que soy muy perezosa a la hora de dejar un comentario cuando entro a una biácora, pero es que tienes posts en los que parece un pecado no decirte que son una maravilla, aunque resulten duros de calibrar.


Mertxe

5:23 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Pues depende de la mujer.
Hay que tener cuidado porque si te encuentra demasiado interesante a lo mejor se plantea algo más serio y entonces, una señorita que se precie y que aspire a convertirse en "novia", nunca se irá contigo a la cama la primera noche.
Pero si tienes suerte y ella sabe lo que quiere supongo que no deberías aburrirla demasiado e ir al grano lo más rápido posible, y ya en el desayuno le cuentas lo que quieras.

Besos

11:41 a. m.  
Blogger maRia said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

12:35 p. m.  
Blogger maRia said...

Por lo visto he borrado mi propio comentario.
Decía que alucinaba con el concepto de novia aspirante todavía vigente a estas alturas.
Y NO lo decía con ánimo de polemizar.
Que conste.

12:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

No te preocupes María, yo también me sorprendo con este concepto, pero, puedo asegurar y aseguro que, aún existe.
Y no sólo existe este pensamiento en el mundo femenino sino que quienes más lo fomentan y valoran son los hombres.

¿el mundo cambia?, sí, pero más lentamente de lo que a algunos nos gustaría.

Besos

1:41 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo iba a decir lo mismo que María, pero pa qué.

(Alguien que aspira a convertirse en novio/a desde la primera noche se me antoja poco interesante. Pero es opinión personal, claro.)

1:49 p. m.  
Blogger maRia said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

2:33 p. m.  
Blogger Elisabeta said...

No he leído nada de Houllebecq. Y no me gustan los tatuajes.
Feliz lunes

10:16 a. m.  
Blogger Lara said...

A veces entro aquí y me voy con los ojos como platos y la sonrisa bien ancha, abajo del todo.

3:35 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

¿Cómo le ponemos al niño?

Algún día... quizás.

11:29 p. m.  

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