
“Parque Empresarial de Las Rozas.
Es una sala de reuniones decorada bajo un cánon funcional pero con muy buen gusto.
La mesa es ovalada, de cristal.
Me hacen esperar unos minutos, no demasiados.
Entra mi interlocutor.
Me saluda.
He captado su radar radiográfico y una indefinida sensación de seguridad al observarme sin corbata : voy vestido con un polo negro, un traje cómodo de color chocolate y unos zapatos de color cámel.
El va vestido como un maniquí de Massimo Dutti.
Me hace un comentario trivial que me confirma su seguridad contextual.
Con su corbata de rayas anchas.
Puede que sea de la colección reciente de Zara incluso. O de Milano.
Tiene aspecto de unos 32-33 años.
Se permite alguna licencia negociacional.
Con su pseudo-seguridad que le confiere modular un tono de voz excesivamente alto.
Con la seguridad que le otorga el aspecto de parecer un reciente propietario de una vivienda de Sanchinarro.
Con ese fijador, esa gomina, esa espuma que huele a chico de complejos no cicatrizados que ha sublimado ahora logrando vivir en la Glorieta de Conde Casal y comprándose a plazos un Audi A3.
Llaman a la sala y una mujer entra con una bandeja.
La deja sobre la mesa.
Le sonrío.
Sonríe diligentemente con un brillo en la mirada.
Se da un aire a una Nastassja Kinski de 45 años tras un gang-bang.
Se marcha.
Cojo una botella azul de las pequeñas, de las de “Solán de Cabras”.
Procedemos al frontón de los contenidos pactados previamente a la reunión.
Le escucho atentamente.
Durante largos minutos.
Largos.
Se permite una segunda licencia.
Sigo escuchándole.
Un discurso algo inconexo, al mezclar las churras con las merinas.
Escucho.
Tomo notas.
Condenso mentalmente tres réplicas argumentales.
Veo el tablero desde la óptica de sus fichas negras.
Ahá.
Se permite la tercera licencia.
Ergo.
Más minutos.
Punto se saturación.
Me hastía.
Mi turno.
Hago previamente un silencio difuso.
En el que me recreo : porque le añado un 40% adicional de tiempo al que él ha requerido para formular sus auto-otorgadas licencias.
Destapo la segunda botella de agua.
Plasmo.
Verbalizo.
La "m" con la "a" = "ma".
Mis tres réplicas producen el impacto gradual.
Me observa.
Pero yo ya he dejado de observarle.
De escucharle.
Se esfuerza en una espiral dialéctica.
Intentando ser diestro en lo que percibo que no, que no lo es.
Me lo imagino escayolado tras romperse un brazo, y me lo imagino masturbándose con su mano izquierda al tiempo que intercambia líneas en un chat.
Deliberadamente miro a mi reloj.
Desconecto mentalmente.
Estoy pensando en
Desireé Nosbusch.
Y en la forma en la que ella le dejaría caer –lentísimamente- gotas de ácido sobre su glande¨.
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Cebrián: "El País ha publicado noticias falsas por arrogancia" 04.05.06 @ 08:40:16. Archivado en El País
(PD).- Hay que reconocer la grandeza de Juan Luis Cebrián. Se requiere un gran ejercicio de humildad para reconocer determinadas cosas. Cuando se cumplen 30 años de vida del periódico, el que fuera su primer director y actual consejero delegado del Grupo `PRISA´ reconoció que en alguna etapa de su vida, el periódico fue "muy arrogante" lo que le llevó "a cometer errores y a publicar noticias falsas".
Juan Luis Cebrián no dudó en afirmar que `El País´ "ha sido muy arrogante en demasiadas ocasiones, estando yo de director y sin mí".
Y continuó:
"Es verdad que hicimos un buen periódico, pero llegamos a una arrogancia absurda muchas veces, creyéndonos una especie de oráculo que decía lo que estaba bien o mal".
Esa arrogancia, prosiguió, "nos hizo mucho daño, por eso soy partidario de lo que decía Jesús de la Serna: la humildad es la base de cualquier buen reportero".
En declaraciones a la `Agencia EFE´, dijo:
"Eso es lo peor que ha tenido `El País´, que le ha llevado a cometer errores, a publicar noticias falsas, a no querer reconocer los errores a veces y a un cierto distanciamiento de la opinión pública. Pero, en conjunto, el balance es bueno".
En su opinión, "hay una tendencia al declive de la prensa, fruto de la aparición de Internet y la competencia de los gratuitos.Es casi más duro mantener el liderazgo que conquistarlo". El 30 aniversario de `El País´ coincide con la toma de posesión de su nuevo director, Javier Moreno, que sustituye a Jesús Ceberio.
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Art_Alegoria
Mayo, 2006
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